Colecho

Beneficios de la práctica del colecho

Como colecho, se entiende dormir con tus hijos. Se puede hacer desde dormir en la misma cama, como tener una cuna especialmente diseñada para ir adosada a la cama familiar, o bien, usar una cuna convencional sin uno de los lados y adosarla a la cama donde duermen los papás. 

Favorece la lactancia materna

Favorece la lactancia materna, disminuyendo el riesgo de SMSL en más de un 50%. Mejora la calidad de sueño del bebé, y gracias al contacto materno, regula su temperatura corporal (sincronía termal), regula su ritmo cardiaco, lo tranquiliza y se despierta mucho menos. Fortalece los vínculos emocionales.

Regula la pauta del sueño

Al practicar colecho, se evita el tener que levantarse y despertarse continuamente para dar el pecho al bebé, recuperando el sueño con más facilidad. A pesar de que los bebés se pueden despertar más a menudo para alimentarse, estos despertares son más breves que al tomar biberón por estar atendidos al momento (la presencia, respiración, voz y tacto de la madre, tranquilizan al bebé y lo hacen descansar rápidamente). Al contacto con la madre, se estabilizan los niveles hormonales, el ritmo cardiaco y la respiración, y funciona mejor el sistema inmunitario y la producción de encimas. El bebé aprende a dormir tranquilo, ganar la confianza y la tranquilidad de poder dormir sin que suponga un estado de miedo e inseguridad.

Regulación de la temperatura del bebé

Queda demostrado que cuando el bebé está en contacto piel con piel con la madre, la temperatura de la madre es cambiante según sea la temperatura del bebé. Si el bebé está frío, la temperatura del pecho de la madre aumenta dos grados para calentarle. Si el bebé está caliente, el pecho de la madre baja un grado. Este fenómeno es conocido como sincronía termal y no es más que una muestra más de que los bebés tienen que estar en contacto estrecho con el cuerpo de la madre.

RECOMENDACIONES ACTUALES DE CONSENSO

Es importante que los padres estén informados sobre ciertas circunstancias que pueden acarrear mayor riesgo para los niños si se practica el colecho, principalmente entre los menores de 6 meses de edad, en este sentido el Comité de Lactancia Materna de la AEP y el Grupo de Trabajo de Muerte Súbita Infantil de la AEP consideran que se deben tener en cuenta laa siguientes recomendaciones:

La forma más segura de dormir para los lactantes menores de seis meses es en su cuna, boca arriba, cerca de la cama de sus padres. Existe evidencia científica de que esta práctica disminuye el riesgo de SMSL en más del 50%.

La lactancia materna tiene un efecto protector frente al SMSL y, por otro lado, el colecho es una práctica beneficiosa para el mantenimiento de la lactancia materna, pero también se considera un factor que aumenta el riesgo de SMSL por lo que no debe ser recomendado en:- Lactantes menores de 3 meses de edad.
– Prematuridad y bajo peso al nacimiento.
– Padres que consuman tabaco, alcohol, drogas o fármacos sedantes.
– Situaciones de cansancio, especialmente de cansancio extremo, como post-parto inmediato.
– Colecho sobre superficies blandas, colchones de agua, sofá o sillones.
– Compartir la cama con otros familiares, con otros niños o con múltiples personas.

https://www.aeped.es/comite-lactancia-materna/documentos/colecho-sindrome-muerte-subita-lactancia-materna-consenso